La línea de fuga de un aislante es la distancia más corta entre dos partes conductoras medida a lo largo de la superficie del aislamiento. La relación entre esta distancia y el valor efectivo de la tensión máxima de funcionamiento del equipo, en mm/kV. La fórmula de cálculo de la línea de fuga se puede expresar como:
Distancia de fuga=superficie / voltaje máximo del sistema
Entre ellos, la distancia de superficie se refiere a la distancia de fuga en el aislador, y el voltaje más alto del sistema se refiere al voltaje de operación más alto transportado en el aislador. En aplicaciones prácticas, la selección de la distancia de fuga se determinará de acuerdo con el grado de contaminación y los requisitos de seguridad. Por ejemplo, en áreas muy contaminadas, la distancia de fuga generalmente adoptada es de 31 mm/kilovoltio.
Además, en algunas publicaciones se menciona el uso del coeficiente proporcional k (generalmente 0.7-0.8) para calcular la distancia de fuga, donde k es el coeficiente proporcional, S representa la longitud de la superficie y U representa el voltaje. Pero este método puede ser más aplicable a estimaciones en situaciones específicas, y el método de cálculo principal todavía se basa en la relación entre la distancia de la superficie y el voltaje más alto del sistema.
En resumen, el cálculo de la distancia de fuga de un aislador depende principalmente de la relación entre la distancia de la superficie del diseño del aislador y la tensión máxima del sistema, y la fórmula de cálculo específica puede cambiar según diferentes normas y condiciones. Al seleccionar aisladores, es necesario considerar el entorno en el que se utilizan (como el grado de contaminación) y los requisitos de seguridad para garantizar una distancia de fuga suficiente para evitar la aparición de descargas progresivas.

